Día de la Tierra

Hoy, 22 de abril, según el calendario de Naciones Unidas, es el Día de la Tierra.

LECTURA DEL LIBRO DEL GÉNESIS

Después Dios dijo: “Haya una bóveda que separe las aguas, para que queden separadas.”

Y así fue. Dios hizo una bóveda que separó las aguas: una parte de ellas quedó debajo de la bóveda y otra parte quedó encima. A la bóveda la llamó “cielo”. De este modo se completó el segundo día.

Entonces Dios dijo: “Júntense en un solo lugar las aguas que están debajo del cielo, para que aparezca lo seco.” Y así fue.  Luego Dios dijo: “Produzca el agua toda clase de seres vivos.” Dios creó los grandes monstruos del mar, y todos los seres que el agua produce y que viven en ella, y las aves. Y al ver Dios que todo estaba bien, bendijo a los seres que había hecho.

DEL LIBRO DE LOS PROVERBIOS

•No derrames el agua de tu manantial; no la desperdicies derramándola por la calle.

•Así como las caras se reflejan en el agua, así también los hombres se reflejan en su mente.

 

DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS

Estos testigos tienen poder para cerrar el cielo, para que no llueva durante el tiempo en que estén comunicando sus mensajes proféticos; también tienen poder para convertir el agua en sangre y para hacer sufrir a la tierra cuantas veces quieran y con toda clase de calamidades.

 

FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

Mateo: Y cualquiera que dé aunque solo sea un vaso de agua fresca al más humilde de mis discípulos por ser mi discípulo, os aseguro que no quedará sin recompensa.

Marcos: En el momento en que salía del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma.

Marcos: El que os dé aunque solo sea un vaso de agua por ser vosotros de Cristo, os aseguro que tendrá su recompensa.

Lucas: Y volviéndose a la mujer, dijo a Simón: –¿Ves esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies; en cambio, esta mujer me ha bañado los pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos.

Lucas: Entonces gritó: ‘¡Padre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.’

Juan: Jesús le contestó: –Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.

Juan: Como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.

Juan: Luego vertió agua en una palangana y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.

 

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS (Francisco de Asís)

Altísimo, omnipotente, buen Señor, 

tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, corresponden, 

y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.

Loado seas, mi Señor, por la hermana agua, 

la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.

Load y bendecid a mi Señor, 

y dadle gracias y servidle con gran humildad.

 

LA MAÑANA (Federico García Lorca)

Y la canción del agua

es una cosa eterna.

Es la savia entrañable

que madura los campos.

Es sangre de poetas

que dejaron sus almas

perderse en los senderos

de la Naturaleza.

¡Qué armonías derrama

al brotar de la peña!

Se abandona a los hombres

con sus dulces cadencias.

La mañana está clara.

Los hogares humean,

y son los humos brazos

que levantan la niebla.

Escuchad los romances

del agua en las choperas.

¡Son pájaros sin alas

perdidos entre hierbas!

Los árboles que cantan

se tronchan y se secan.

Y se tornan llanuras

las montañas serenas.

Mas la canción del agua

es una cosa eterna.

Ella es luz hecha canto

de ilusiones románticas.

Ella es firme y suave,

llena de cielo y mansa.

Ella es niebla y es rosa

de 1a eterna mañana.

Miel de luna que fluye

de estrellas enterradas.

¿Qué es el santo bautismo,

sino Dios hecho agua

que nos unge las frentes

con su sangre de gracia?

Por algo Jesucristo

en ella confirmose.

Por algo las estrellas

en sus ondas descansan.

Por algo madre Venus

en su seno engendrose,

que amor de amor tomamos

cuando bebemos agua.

Es el amor que corre

todo manso y divino,

es la vida del mundo,

la historia de su alma.

Ella lleva secretos

de las bocas humanas,

pues todos la besamos

y la sed nos apaga.

Es un arca de besos

de bocas ya cerradas,

es eterna cautiva,

del corazón hermana.

Cristo debió decirnos:

"Confesaos con el agua,

de todos los dolores,

de todas las infamias.

¿A quién mejor, hermanos,

entregar nuestras ansias

que a ella que sube al cielo

en envolturas blancas?"

No hay estado perfecto

como al tomar el agua,

nos volvemos más niños

y más buenos: y pasan

nuestras penas vestidas

con rosadas guirnaldas.

Y los ojos se pierden

en regiones doradas. 

¡Oh fortuna divina

por ninguno ignorada!

Agua dulce en que tantos

sus espíritus lavan,

no hay nada comparable

con tus orillas santas

si una tristeza honda

nos ha dado sus alas.